
Ayer te vi... una visión borrosa de ti...
un espectro quizás o mi inconciente que te quiere ver una vez más
Iba yo en el metro... algo cansada... algo dormida...
cuando levanto la vista y te vi de espaldas...
Eras tú... la misma postura que adoptabas cuando esperabas a que saliera de función....
la misma postura de cuando decidi no verte más y apareciste mágicamente en la puerta de mi casa...
la misma postura de cuando te despediste con lágrimas en los ojos...
Pensé que ya había olvidado ese capítulo en mi vida...
Pensé que todo se había quedado en un bonito recuerdo...
Pero mi corazón volvió a latir como en ese entonces,
y me ilusionó por segundos la idea de que estuvieras en Chile
y que eras una sorpresa para mí,
pero que lamentablemente me adelanté a mi regalo.
Y eras tú.... alto, vestido elegantemente
como cuando sacabas notas brillantemente armoniosas de tu cello...
Y eras tú... tus dedos largos que me impresionaron aquel día
que me llevaste a un piano y tocaste la canción que habías hecho para mí...
Y eras tú... y tu pelo, con el que mis dedos jugaban
cuando recostados sobre la cama
hablabamos de cosas terrenales y existenciales...
Pensé que ya eras historia olvidada... pasada...
una amistad que se estancó hasta un "nos vemos pronto"
Pero el corazón tiene más recovecos de los imaginados
pequeñas lucecitas que se encienden a la más mínima provocación...
... y tu imagen me provocó...
...Sin embargo, volteaste y me miraste...
pero... no eras tú...






