lunes, 29 de octubre de 2007

...:::KEIKO, la fragilidad del amor:::......


Al final de un ondulante camino líquido se abre paso un sentimiento…

Los árboles con sus ecos murmuraban lo que nos sucedería, pero ella no hizo nada para frenarlo. No lo evitó y ahora yo estoy vengando su dolor o quizás vengándome a mi misma por el amor que siento hacia ella…

Su mirada, su cuerpo, sus delicados movimientos destellantes de una fragilidad agresiva eran lo más importante que yo tenía. Ella era mi vacío y mi todo. No existía más dicha para mí que el contemplarla, que el sentir su cálido cuerpo apretado junto al mío… un solo cuerpo… suave y agradable… sin remordimientos porque en nosotras hay un sentimiento puro…

Su cuerpo desnudo, húmedo y resbaloso que me invitaba a dormir entre sus pechos. Ella me permitía morderla y mis dientes cada vez con más fuerza arrancaban un poco de su sangre, la de su propio manantial y yo me extasiaba al beberla… el elixir de la vida… mi cura para mi eterna juventud… a su lado siempre seré joven y bella y a la vez, ella conserva intacta su belleza junto a mí.

Hasta que él apareció… incluso su nombre, aunque no lo conocía, se me hacía desagradable.

El destino errante lo puso en mi camino e hizo que reviviera ese amor en ella que yo creí que ya no existía.

Si él estuviera desprovisto de todo sentimiento hacia ella yo no tendría miedo… pero, es algo mutuo, que duele… duele en lo más profundo de mi alma… un dolor tan agudo que parte desde mi vientre hasta mi pecho y no me lo puedo quitar.

Con él se apartaron mis sueños junto a ella, porque ella cambió… Ya no me miraba como antes, no me acariciaba como antes, incluso no me maltrataba como antes… como me gustaba… no… se convirtió en un espectro sumido en la tristeza del recuerdo…

¿Celos?... Si, absolutamente. No permitiré que me la arranque de mi vida… no me la dejaré quitar por un hombre sin corazón.

Todo lo que he sufrido hasta ahora no es más que una espuma sobre agua y estoy dispuesta a sacrificarme… Haría cualquier cosa para que ella lo abandone.

Seduje al hombre que provocó en mí todas las desgracias. Un hombre asqueroso, sucio y depravado. No le importó que yo fuera la discípula de quien fue su gran amor. No… Sólo quiso satisfacer sus deseos carnales en mí…pero, eso me sirvió para completar la imagen desagradable que tenía de él.

Primero me preparó un baño y luego me besó toscamente… No tuve que hacer mucho esfuerzo para conseguir eso. Es un hombre desesperado, cuya mujer se mantiene junto a él para conservar las apariencias de un matrimonio feliz y es un depravado porque aunque sigue enamorado de la ilusión de lo que pudo ser, se satisface con alguien que podría ser perfectamente su hija.

Después de ahogarme con sus besos torpes, concluimos en el acto carnal. Y en todo momento quise recordarle a ella, a ese amor. Cada gesto que yo hacía estaba fríamente pensado para que él viera en mí a esa mujer que me estaba arrebatando.

Debo reconocer que pude sentir algo más por él, pero nada que sobrepase la barrera de excitación y sensaciones bajo mi vientre,,, nada más… Y cuando me dejé llevar por esas sensaciones, cerré mis ojos y la vi… sólo a ella… y vomité su nombre… Otoko!... Otoko!... Él palideció y nuestro juego se acabó… No quiso hablar y se quedó profundamente dormido. Bueno, a su edad es lógico que le suceda eso. Yo, en cambio, no pude conciliar el sueño… Deseos no me faltaron de estrangularlo mientras dormía placidamente. Pude haberlo hecho, pero no me basta con eso. Prefiero hacerlo sufrir lentamente… es más doloroso.

Le conté a ella, mi maestra y sé que se incomodó… sé que le dolió… y aunque me duele verla sufrir, fue necesario…De esta manera pensé que se podía desilusionar más de él... pero casi como una joven adolescente viviendo el primer amor de su vida, lo defendió ¡Qué estúpida es! ¡Cómo no abre los ojos para ver la realidad que es tan obvia!

El destino es bastante sabio que otorga el momento exacto para que sucedan las cosas. Eso es lo maravilloso de la vida… las circunstancias me muestran el camino a seguir y aunque a veces no se presentan tan claramente, yo voy al encuentro de ellas… Así fue como conocí al hijo del desgraciado… Recuerdo a ese hombre y se me aprieta el corazón, me ahogo… estoy segura que es más placentero el dolor que provoca la espada destellante de un guerrero en el corazón del enemigo al dolor que yo sentía… que siento hasta hoy…

Pensé que su hijo sería igual de sucio que su padre, pero la primera vez que lo miré, vi la más fiel pureza reflejada en sus ojos. Nunca nadie me había mirado así…

Cuando le mostré uno de mis cuadros, torpemente trató de darme alguna explicación coherente de lo que estaba viendo, cuando en realidad, mi cuadro no tenía coherencia… ¡Eso me encantó de él!... Su simpleza y me alegra saber que soy la primera en su vida… Su primer amor… Es extraño lo que me pasa con él… Cuando estamos juntos, olvido a mi maestra, olvido lo malvado que pudo ser su padre, olvido la venganza que me hizo llegar hasta él… Tiende su mano y yo vuelo…

Lo único que agradezco de que su padre se haya entrometido en la relación que yo tenía con mi maestra es el haber conocido a su hijo, su misma sangre que sin embargo, no se le asemeja en nada.

Mi corazón cuando está junto a él, tiene un extraño latir… ¿Será mi venganza el enamorarme de él?... quizás… Tal vez esto que está empezando a nacer en mí sea el causante de mi reacción frente a mi gran amor, mi maestra… Ella me sacó de su vida… para siempre… Y esta vez el dolor en mi fue diferente… no lo sé… algo en mí me decía que debía partir y aunque el dolor del adiós fue profundo al salir de su casa, este dolor se mitigó y comenzó a esfumarse… como la niebla flota sobre el mar durante la noche y desaparece con los primeros rayos de sol…

Y ahora me encuentro aquí… sola… Siento que ahora seré feliz… pero, me angustio…

Deseo verlo, tocarlo, besarlo… pero ella sigue en mi… No quiero pensar en lo que vendrá… me asusto de mi misma… A lo mejor mis miedos se relacionan con los nuevos sentimientos que estoy experimentando por él… Sí, debe ser eso…

Maldito el Hades que lo puso en mi camino… en otras circunstancias podría resultar un gran amor entre nosotros… Quizás todavía no es tarde!... No sé… las circunstancias me mostrarán el camino…

(Foto: "Deseo...", by Me, locación tren)