martes, 10 de julio de 2007

...::::AÑORANZA::::......






Alguna vez escuché a alguien relatarme esto:
Grr... odio sentir esto... porque lo odio con toda mi alma... estaba tan bien, tan tranquila hasta que apareció...
"...Que tan sólo se odia lo querido..."... es una canción no es cierto??... Y tiene algo de razón... aunque no quiero reconocerlo, es verdad...
Todo este calvario comenzó cuando aquel día lo conocí. Él vestía elegantemente, perfumado y una copa de vino estaba en su mano. Me miraba desde un extremo de salón... Maldito salón... Yo como siempre, ni tan arreglada ni tan desaliñada, distraída eso sí, más de la cuenta, no sé por qué... Ah! y obviamente con una exquisitez de vino en mi mano, merlot reserva... Labios ya morados de tanto beber se acercaban a mi copa y todo a mi alrededor parecía más feliz...

Intercambiamos miradas.. Flash!!! Flash!!!!... eso sí que recuerdo... sus bellos ojos claros se clavaron en esos oscuros pero muy luminosos ojos míos... Malditos ojos que me hechizaron...
No debí haberlos mirado, teniendo cualquier otra parte de su cuerpo para mirar... NO, NO, NO!!... sus ojos NO, me repetía a mi misma, pero ya era tarde...
Sintiendo que todo lo que me rodeaba se detenía por un instante, nos acercamos... Sí, fue mutuo... desde donde estaba podía sentir su aroma... No, no era su perfume... No, no lo era... era Su fragancia. Esa fragancia propia de su cuerpo, de sus palpitaciones, de sus brazos fuertes, de esa boca apetitosa... sí, de esa fragancia hablo, de esa fragancia.
Tanto tiempo siendo tan racional yo, la chica perfecta... calculadora, a veces manipuladora (de buena forma), a veces... tan alejada del sentir... tan fría... coquetamente fría y me viene a pasar esto... ¿Qué pasa conmigo???....
Gritando me digo y les digo a ustedes: "Soy la misma" (En verdad, lo digo en voz baja para que nadie me escuche porque no es verdad)

El encuentro... aquel encuentro... palabras cruzadas, sin sentido en su mayoría... hablar por hablar... ni siquiera recuerdo bien lo que dijimos... sólo hablar por hablar... hablar para adornar la situación, hablar para que los demás no notasen nada raro... para ocultar este fuego existente entre los dos... sólo hablar...

Y así hablando y bebiendo aquella copa de vino... mmm... qué dulce sabor... qué rica la mezcla, el vino y su mirada... sus ojos... noo, otra vez me perdí en ellos...
Cuándo y cómo nos veremos de nuevo?... yo sabía que no era necesario ningún número telefónico para ubicarnos... era obvio que nos encontraríamos en algún momento de nuestras vidas... nuestras almas se conocían desde antes que nos conociéramos, pero igual le di mi número para hacer más fácil el siguiente encuentro...
¿Por qué hablé con él?... Podría haber cambiado mi vista como solía hacer siempre en esas ocasiones, sin entablar compromiso con nadie... sólo yo sonreía...
Podría haberme quedado converzando con Andrés, ese amigo que no es amigo y que siempre ha querido ser más que amigo... Podría haber hablado más rato con Josh, aquel extranjero que moría de ganas de estar conmigo y que pobrecito nunca se atrevió a decirmelo (aunque yo ya lo sabía)... O entablar relaciones comunicacionales con cualquiera de esos viejos ricachones que a cada rato me llamaban para converzar con ellos cualquier cosa trivial y les regalara mi sonrisa habitual, porque era lo único que esas personas podían obtener de mí... O en último caso haber aceptado otro chocolate de aquel músico que me llenaba de chocolates cuando me veía y a la chica que supuestamente le gustaba ni siquiera un pequeño dulce...
Tenía todo ese abanico de opciones y me fije en él... Maldito vino, yo creo que en parte fue su culpa... bueno, ya no me puedo lamentar..

Él me sonrió... Mierda! tiene la sonrisa perfecta, me dije... qué malo le puede encontrar??, nada hasta el momento... tenía la esperanza puesta en que sus dientes fueran amarillos, chuecos, así me desilusionaría, pero no... dientes parejos, blancos albos, y la forma que adaptaba su boca al sonreir me mataba... mierda!, me dije... mierda!...

Nos alejamos, pero ninguno de los dos quería hacerlo. Quedamos de vernos pronto, ojalá esta noche?... no puedo, le dije, no puedo...

Esa misma noche no hablé más de él, al llegar a mi casa y me di aquella ducha tibia... lo recordé... y recordé perfectamente su rostro , sus ojos... sus palabras un poco atolondradas que salían de su boca, ¿habrá sido por los nervios?, a mi también me pasó lo mismo..

Al otro día cuando desperté, pensé que lo había soñado, y me dije, fue un hermoso sueño... un hermoso sueño... Y lo dibujé para no olvidarlo...
Pero recibí un mensaje en mi teléfono que me confirmo que fue verdad, y que no fue un delirio de copas, no, fue real... Ambos queríamos vernos de nuevo y así lo hicimos...

Pensé que con la luz del día sería distinto, quizás más feo... No...maldita luz de aquel sol que reflejaba lo más hermoso de su rostro... Quedé embobada... Yo, asi??... si.. hasta hoy me cuestiono eso... cómo de la noche a la mañana mi concepción de hombre había cambiado... cómo un hombre como él despertó mi corazón...cómo él... no me quiero cuestionar más,no quiero...

Cada tarde nos veíamos... "hoy como mañana y como siempre y de enero a diciembre, una cama blanca como la nieve será nuestro refugio de seis a nueve, de seis a nueve...", pienso en él y me acuerdo de Camilo Sesto y esta canción.. me llega como diría mi amiga... me llega... eres lo mejor que me ha pasado... tu también... nunca pensé conocer una mujer como tú y en ese lugar... yo pienso lo mismo de ti... no quiero pensarlo, vivamos el día a día... salgamos?, no mejor quedemonos acá, es más agradable, un poco de música, un buen trago, y veremos qué es lo que pasa... y pasó... y pasaba cada tarde...me perdía en ese cuerpo tibio, acogedor, esos brazos que abarcaban todo mi cuerpo y más... encontraba protección con ellos, eso que no encontraba en otros brazos... su cuerpo junto al mío, no sabía que dos cuerpos podían entrelazarse de tal forma que parecieran uno, mis pies enredados en sus pies, mi cuerpo enredado con el de él... y así me quedaba quietecita, sintiendo su respiración... sintiendo sus labios cerca de mi rostro que en los días yo que tenía sueño, me hacían dormir... y esos ojos que no paraban de mirarme... ¿qué pensará?, me preguntaba... ¿qué pensará?, nunca lo pregunté, no me atrevía a romper ese momento mágico...escaso y mágico... que se producía entre los dos...

Maldigo tus brazos... no,no... maldigo mi cuerpo que se acostumbró al tuyo, y que no acepta otro que no sea el tuyo...eso me repito, eso me repito...

Las pocas veces en que saliamos de nuestro escondite, paseabamos y conocíamos nuestra ciudad, aunque no fuera nuestra, pero la sentíamos así... Y nos mirabamos, y nos reíamos... parecíamos dos locos en la lluvia, porque alguna vez hicimos eso, caminar bajo la lluvia, riendonos y besandonos como solamente lo podíamos hacer nosotros, nadie más que nosotros...

"Te echa venda de lino; tú la venda toleras. Te ofrece el brazo cálido, no le sabes huir. Echa a andar, tú le sigues hechizada aunque vieras ¡que eso para en morir!" (Amo amar, Gabriela Mistral)

Y así caí... y caí fondo, porque no quería reconocerlo, y no lo quiero hacer aún... a través de sus ojos yo podía ver otros mundos... ver lo que él veía, sentir lo que él sentía, yo no había viajado nunca hasta conocerlo, a través de sus ojos viajé...

Hasta que un día desapareció como si nunca hubiese existido... habrá sido mi imaginación?.. lo busqué y no lo encontré... nunca había vivido en ese lugar, nuestro escondite nunca existió, mas yo estuve ahí...

cómo sentí tan real ese cuerpo tibio junto al mío, cómo sus palabras tocaron cada hebra de mi corazón... yo quería volar junto al él, yo quería... yo quería ir a esa tierra donde se hablaba raro y se comía distinto.. yo quería.. yo quería subir el Everest junto a él para que nadie nos encontrara...yo quería...yo quería perderme por siempre en sus brazos y no salir más de ahi... yo quería...yo te quería... Nunca se lo dije...

Ahora continúo mi camino, he ido a los lugares donde solíamos ir y sólo siento esa fragancia, su fragancia que no se ha perdido... esa fragancia propia de su cuerpo, de sus palpitaciones, de sus brazos fuertes, de esa boca apetitosa... cómo extraño esa boca... maldita sea me dije que no lo iba a extrañar, me lo dije...

Y en el andar lo busco entre todas las miradas que se me cruzan.. no, no es él me digo, no es él... Me cobijo en otros brazos pero, luego los abandono, no siento lo mismo, no, no siento lo mismo... El otro día creí verlo, pero era el propio reflejo que hacía mi corazón de él... no era... no era...

Sólo tengo un dibujo tuyo en mi agenda que hice aquella misma noche en que te conocí...


"...Si en los ojos te besan esta noche, viajero, si estremece las ramas un dulce suspirar, si te oprime los dedos una mano pequeña que te toma y te deja, que te logra y se va.

Si no ves esa mano, ni esa boca que besa, si es el aire quien teje la ilusión de besar, oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos, en el viento fundida, ¿me reconocerás?" (La Caricia Perdida, Alfonsina Storni)


(Foto: "Delicia" by Me, noche cualquiera en el Tequila, Santiago, Chile)















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